The Scarafaggio Project

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  • Sep, 14 2010

    Ou Yeah! Festival 2010

    El festival con más estilo de España”. En tiempos en que los festivales se pelean por conseguir los mejores grupos y llenar su cartel de nombres rimbombantes con semanas de antelación, el Ou Yeah! Festival pone las entradas a la venta sin decir quién va a tocar. Y se agotan, vaya si se agotan. Eso lo puede decir Glastonbury y muy poquitos más. No es casualidad que en una Noche en Blanco en la que toda la ciudad se echa a la calle en busca de cultura y happenings de impacto, una experimentadísima sala como Galileo Galilei apueste por programar este evento con solera y renombre para poder colgar el cartel de “No hay entradas” (bueno, más bien se pegó con esparadrapo). No en vano se trata ya de la cuarta edición y cuatrocientas personas (más las que no fueron lo bastante rápidas en pasar por taquilla) acudieron al reclamo de un festival famoso por tener una personalidad propia basada principalmente en divertirse, darlo todo y dejarse llevar. ¿Hemos dicho ya que es el festival con más estilo de España? Por si queda alguna duda, ahí va un cartel al que pocos podrían resistirse.

    Gracias a una filtración obtenida por nuestros atentos agentes, pudimos conocer de antemano el plantel de bandas que ocuparían el escenario: Perro Sonrisas, Abuelos Infatigables, Hermanita y Vecinas Mamá. Parecía una gran reunión del Foro de la Familia y su comunidad de vecinos, pero superado el desconcierto inicial y tras consultar con algunos especialistas en lenguaje cifrado, llegamos a la conclusión de que se trataba de nombres en clave de grupos molones. A avispaos no nos gana nadie.

    Alrededor de las nueve y media de la escena hacía su aparición un inclasificable maestro de ceremonias, al cual, si no  entendí mal, la gente se refería como Pichurra y del que todo lo que pude averiguar es que era del Atleti. El amigo Pichurra se convertiría en el hilo conductor de toda la velada, presentando a los grupos en los interludios de las actuaciones y repartiendo agradecimientos con carisma y talento. Helo aquí:

    Llegaba por fin el turno de la música, de la mano de Yuri Méndez, o lo que es lo mismo, Pájaro Sunrise, que salía solo a escena para enfrentarse a la ingrata tarea de empezar a calentar el ambiente. Al poco se le unió una banda que muchos reconocieron y que sería el segundo plato del cartel, como pronto veremos. A esas horas todavía estaba llegando la gente, y los que habían llegado se estaban pidiendo cervezas, pero los que estuvimos cerca escuchando lo disfrutamos mucho a pesar de la brevedad.

    Pájaro Sunrise

    Tomó el relevo Amigos imaginarios, la banda liderada por Santi Campos. Básicamente se quedaron los que estaban, salvo que se bajó Yuri Méndez y subió ese gran músico que es Charlie Bautista, que toca con mucha gente y siempre como los ángeles. Llamaba la atención que la mayoría de los músicos llevaban bonitas camisetas del festival, ejemplificando así su identificación con el proyecto. Y qué camisetas, oigan, qué calidad, qué textura…

    Santi & Charlie

    Pero bueno, estábamos con Amigos Imaginarios, que justo cuando tocaban Cabos sueltos sufrieron un abrupto corte de sonido que solventaron continuando a capella y sin torcer el gesto. Hay que decir que, salvo este incidente, el sonido fue excelente como siempre en Galileo, y una vez que se restableció rápidamente, recuperaron la canción para que pudiéramos disfrutar del solo de Charlie. A todo esto la sala seguía llenándose y parecía claro que un cierto porcentaje de los asistentes habían venido principalmente a ver a la última banda, ya sabéis, Vecinas Mamá. Por ello y para finalizar su pase, los músicos pidieron silencio y todo el mundo obedeció, dando lugar a una escalofriante interpretación de Cleopatra, reina de África, que empezó sólo con piano y voz y terminó con la banda viniéndose arriba. En el frenesí, a Santi Campos se le soltó la correa de la guitarra mientras la gente lo daba todo. Enorme ovación y primer momento verdaderamente emocionante de la noche.

    Ester Rodríguez, Imaginaria. Nos gusta.

    Era el turno de Havalina, un grupazo que debería subir de división en cuanto la gente escuche con un poco de atención. Con el clásico formato de guitarra, bajo y batería se bastan para sonar intensos, potentes y creíbles. Anunciaron que principalmente tocarían canciones de su próximo disco, que saldrá dentro de poco así que estad atentos. Desde el primer momento quedó clara su entrega, y al acabar el primer tema, Manuel Cabezalí ya estaba sudando la gota gorda. Bien es cierto que la sala en general era una sauna y había incluso abanicos, pero es que el hombre ni veía del sudor que se le metía en los ojos. La verdad es que el frontman estaba metidísimo en lo que hacía, y cuando se iba al borde del escenario con aire desafiante parecía entrar en trance. El concierto fue cojonudo y el final con Incursiones (¡temazo!) nos dejó a todos temblando.

    Sudor, sexo y rock’n'roll

    A estas alturas hay que decir que todas las actuaciones estuvieron salpicadas de gritos de Ou Yeah! en todos los registros posibles, desde el grave soul hasta el agudo heavy, pero siempre con desmedida pasión y energética respuesta por parte del público. Poco a poco se iba creando una cierta sensación de comunidad que convierte al festival en mucho más que una simple sucesión de conciertos.

    Antes de que saliera a escena el último grupo hubo que realizar unos cuantos ajustes técnicos en el escenario, por lo que el buen Pichurra se vio obligado a improvisar y ofrecer lo mejor de su repertorio como entertainer, recitando, cantando flamenco e incluso contando un chiste que, por su interés, reproducimos íntegro a continuación:

    Esto es un hombre que entra en un bar y dice:

    - ¿Me da una cerveza, por favor?

    - ¿De presión?

    - No, alcoholismo…

    Dicho lo cual salieron a escena los esperados Vetusta Morla, ese grupo que despierta pasiones en todos los sentidos. Lanzadísimos y con un Pucho muy activo, interpretaron grandes canciones como Copenhague, Valiente o Rey sol, intercalados con temas de su esperado segundo disco para deleite de sus muchos fans que a estas alturas ya abarrotaban el local.

    Vetusta a tope

    Yo nunca les había visto en directo así que no sé si será siempre así, pero me sorprendió lo mucho que se movían algunos de ellos, con especial mención para el teclista (que también le da a la pandereta y a las maracas de forma salerosa), de quien se escuchó comentar que se meneaba frenéticamente “como un monitor de step”. Gustaron y tuvieron el puntazo de poner el broche final con una sabrosa versión de los Beatles (I’ve got a feeling) que puso la sala del revés.

    Queremos más grupos con maracas

    A modo de ceremonia de clausura y mientras seguía sonando la música, el escenario fue invadido por todos los músicos, más lo que actuaron en la fiesta de presentación y por todos aquellos que forman parte de la gran familia del festival, que se entregaron a una orgía de gritos de Ou Yeah! y lanzamientos de plátanos al público. Vedlo aquí.

    Naturalmente la abundancia de pieles de plátano por los suelos provocó situaciones de riesgo y serio peligro para la integridad física de los asistentes al retirarse pero eh, eso es el rock’n'roll, ¿no? OU YEAH!


    PD: De propina os dejamos un pequeño pero imprescindible vídeo-resumen de facturación propia sobre todo lo que por allí vimos y vivimos.

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    Esta entrada fue publicada el Martes, Septiembre 14th, 2010 at 15:26 y está archivada en la categoria Actualidad, Música. Puedes seguir las respuestas con la fuente RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta , o hacer un trackback desde tu sitio web.

    Hay 6 comentarios en la entrada “Ou Yeah! Festival 2010”

    1. Claudia dice:

      Voy a tener que ir a estas cosas, para que dejéis de ponerme los dientes largos con las crónicas!

    2. Enhorabuena por el post y por el currazo que os marcasteis en el 4 Ou Yeah! :)

    3. Sara dice:

      Estuvo muy guay, y a mi al final se me hizo muy corto!!

      El video os ha quedado una chulada.

      PD: me encanta lo del monitor de step. Parecía que en cualquier momento fuera a decir “rodillasss!! yyyyy 1, 2..”

    4. Zipi dice:

      ¡¡Vamos PUMPEEEEEEEEEEERS!!

      Estupendo el post. Gracias, sobre todo, por haber colgado el chiste del Pichurra. Me encanta que se llame el Pichurra.

    5. [...] de las camisetas!”  Álvaro Baglietto, bajista de Vetusta Morla que se acordaba de nostros del Ou Yeah!. Muy majete y un [...]

    6. [...] en la segunda mitad de la velada, y ahí se plantó Álex Ferreira con Manu Cabezalí (de Havalina, ya sabéis que somos fans) a la guitarra y Charlie Bautista, Lourdes Hernández (Russian Red) y Nahúm García [...]

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